Submenu
Vivir
El aire que respiramos
Este es un tema muy importante. Ya se ha explicado la importancia de tener un aire limpio libre de sustancias peligrosas. Muchos factores no están bajo tu control, como por ejemplo el nivel de contaminación en tu ciudad o pueblo. Pero siempre que dependa de ti, debes actuar a favor del niño. Un factor importante es el humo del tabaco.
Es bien conocido que fumar es perjudicial para la salud. Lo mismo ocurre con ser un fumador pasivo. Los niños son mucho más vulnerables que los adultos. El bebé no nacido dentro del útero de su madre corre todavía un riesgo mayor. Ten en cuenta lo siguiente: el humo del cigarrillo, con todas las sustancias químicas que contiene, permanece en el aire, en las ropas, cortinas, almohadas o muebles tapizados incluso después de que se ha
apagado el cigarrillo. Esto debes de tenerlo tú en cuenta en primer lugar, ya que los niños pasan mucho tiempo en lugares cerrados y en compañía de sus padres. Si no puedes dejar de fumar por completo, al menos fuma fuera de casa en espacios abiertos y lejos de tus hijos. Es tu responsabilidad.
El mayor riesgo para la salud
Los niños que están expuestos al humo del tabaco tienen un mayor riesgo de sufrir cáncer. Las sustancias peligrosas que contiene el tabaco pueden aumentar el asma y el riesgo de sufrir infecciones agudas o crónicas tales como la inflamación del oído medio, neumonía o bronquitis. Estas sustancias inhiben la función pulmonar y pueden ocasionar trastornos del comportamiento.
Fumar, o ser fumadora pasiva, durante el embarazo tiene también riesgos para el feto. Su desarrollo en el útero puede verse seriamente afectado por las sustancias tóxicas presentes en el humo del tabaco. Puede dar lugar a un nacimiento prematuro, aborto o al nacimiento de un niño muerto. Los recién nacidos que han estado expuestos al tabaco durante la gestación normalmente pesan menos que el resto. Tienen una mayor incidencia de alergias así como de infecciones respiratorias agudas o crónicas así como un mayor riesgo de padecer el síndrome de muerte súbita del recién nacido.