Crear un entorno seguro para tu hijo.
cute baby boy playing with toys in living room

Consejos para una buena madre

Vamos a jugar

Jugar – junto con dormir y comer – es la actividad favorita de los niños. Un peluche se hace el mejor amigo, los bloques de construcción junto con la imaginación hacen surgir castillos, se crean obras de arte sobre el papel, los juguetes viven grandes aventuras y la imaginación de los niños crea nuevos mundos. Un juguete no tiene por qué tener una función educativa – pero siempre tiene que ser adecuado para su edad, seguro, resistente y no tóxico.

Los juguetes disponibles en el mercado europeo están sujetos a una serie de normas de seguridad que los fabricantes certifican con la etiqueta “CE”. Pero esto no es suficiente. Este sistema de certificación tiene sus fallos, por ejemplo en lo relacionado con sustancias peligrosas, por ello busca las etiquetas “GS” y “TÜV” que indican un mayor grado de seguridad. Evita los juguetes hechos de PVC, son mejores los juguetes hechos de materiales naturales y no tóxicos. Esto no significa que los juguetes de madera sean siempre preferibles. Los juguetes de madera no deben estar hechos de madera contrachapada, y los que estén pintados o sean de colores deben llevar la etiqueta DIN 53160 para estar seguros de que la pintura es resistente al sudor y a la saliva.

Juguetes para los más pequeños

Dado que los bebés y niños pequeños se llevan casi todas las cosas a la boca, los juguetes para niños de hasta tres años tienen que cumplir requisitos adicionales. Es muy importante que los juguetes para niños menores de tres años no contengan formaldehído ni otras sustancias peligrosas como ftalatos. A estas edades hay que evitar los juguetes que tengan piezas pequeñas que puedan desprenderse y ser tragadas por los niños. Elige mejor un osito de peluche que tenga los ojos cosidos en el tejido en lugar de los ojos pegados. Los juguetes deben de ser de muy buena calidad, resistentes y sin bordes afilados. Los peluches tienen que ser lavables y deben de ir en primer lugar – antes de jugar y de mordisquearlos – a la lavadora.
Los primeros juguetes no tienen que ser complicados. Los bebés aprenden mucho y rápido, pero no hay que sobrecargarles. Un pequeño peluche, un buen sonajero, un mordedor, un móvil y una cadena para el chupete es suficiente. También viene bien una manta de juegos para el suelo. Algunos objetos cotidianos, como por ejemplo una cuchara de madera, son también buenos para jugar, siempre que estén hechos de materiales no tóxicos y sean lo suficientemente grandes como para no ser tragados.

Cuando el niño es un poco mayor, ya no sólo es importante el tipo de juguete, hacer ejercicio y la posibilidad de corretear son esenciales para su desarrollo físico y neuromuscular.

Suave y limpio

La piel de los bebés es fina y suave. Es hasta cinco veces más fina que la piel de un adulto y mucho más sensible. Necesita cuidados y protección especiales. Pero esto no significa usar más crema.

Con los bebés menos es más, es suficiente con jabón y agua y un poco de aceite de oliva en el culito después de cambiarle. Muchos de los productos infantiles disponibles pueden contener ingredientes potencialmente tóxicos, evítalos. Elige productos ecológicos (o biológicos) o ingredientes naturales como la harina de maíz en lugar de talco.

La función natural de la piel humana es la de servir de barrera de protección y no todas las pieles necesitan crema continuamente. Algunos de los ingredientes que tienen los productos de cuidado personal que luego se aplican sobre la piel pueden penetrar en el cuerpo. Pueden incluso llegar hasta el bebé no nacido a través de la madre embarazada. A pesar de lo que se indique en los envases, no sabemos seguro qué tienen los productos. Las etiquetas pueden confundir. No todos los ingredientes están incluidos. Elige con cuidado. Muchos de los ingredientes que contienen los productos para el cuidado de la piel, tales como cremas, lociones, jabones, geles de baño, champú, toallitas húmedas o pasta dentífrica pueden ser peligrosos para tu piel y para tu salud.

Por el bien de tu bebé, debes evitar usar productos que contengan conservantes (como por ejemplo los parabenos), perfumes y fragancias artificiales, BHT (butilhidroxitolueno) o sustancias derivadas de aceites minerales. Si tienes alguna duda es mejor no comprar ni usar el producto.

 

Menos es más: Alternativas

Para evitar tener que leer todos los ingredientes, busca las etiquetas que certifican productos que no contienen ingredientes peligrosos o potencialmente peligrosos. La descripción de “cosmético natural o ecológico/biológico” no constituye una protección y la puede usar cualquiera. Busca etiquetas tales como la etiqueta de calidad “BDIH”, o las que identifican a los productos procedentes de la agricultura ecológica (o biológica).

 

Estas etiquetas reflejan una producción y procesado natural de las materias primas empleadas así como el seguimiento de unas pautas establecidas. En todo caso, si se produce alguna irritación de la piel después de usar un determinado producto debes dejar de usarlo.

Lo más importante para la piel del bebé: cuanto menos mejor. En general, un bebé no necesita que se le de crema cada día. La zona del pañal es una excepción, puede irritarse y presentar escoceduras. Para lavarlo sólo es necesario un trapito o esponja, agua templada y quizá algo de aceite. Evita las toallas húmedas. El agua del baño no necesita añadirle ni jabones ni otros productos limpiadores. Tampoco los bebés necesitan champú para el pelo. En caso de que uses jabón, asegúrate de aclararlo a fondo. Elige un jabón que tenga alguna etiqueta, como las que hemos citado, que indique que es seguro.

Por ultimo, pero no menos importante: la pasta de dientes. Una vez que ha aparecido el primer diente hay que limpiarlo. Elige un producto que no tenga productos que puedan ser dañinos y usa muy poco, es suficiente.